Título VII. Economía y Hacienda

impuestosPara el estudio de este Título VII de la Constitución volveré a romper el esquema artículo-artículo que vengo utilizando para centrarme en el aspecto más importante o de más preocupación: los impuestos en España. Además, haré una breve referencia al artículo 135, por ser el segundo artículo modificado en nuestra Constitución desde su promulgación.

Pero para hablar de impuestos primero tenemos que saber qué son, y es que, éstos no son mas que una categoría más de los denominados tributos.

Los tributos son obligaciones legales pecuniarias que afectan a los individuos y entes de un determinado país a favor del Estado o régimen público para atender las necesidades de éste. Y ya, dentro de los tributos, nos encontramos con tres clases: Impuestos, tasas y contribuciones especiales. Vamos uno a uno:

  • Impuestos: Se trata de obligaciones pecuniarias sin contraprestación alguna. Es decir, los pagamos “porque sí” (aunque luego se nos proporcionen muchas otros beneficios indirectos como seguridad o salud). Los impuestos pueden ser de diferentes clases, dependiendo que graven (el objeto de su fundamento): De renta (IRPF), de patrimonio (Impuesto al patrimonio) o de consumo (IVA) 

 

  • Tasas: Pago del tributo por la utilización de algún servicio público: Por ejemplo, el precio que tiene que pagar un hostelero por poner las mesas en la calle.
  • Contribuciones especiales: Obligaciones de pago como contraprestación al beneficio obtenido por una acción de la Administración Pública.

Ya sabemos que tipos de tributos podemos encontrarnos, ahora debemos saber que principios los inspiran (recogidos todos en la Constitución):

  • Principio de capacidad económica: Se pagan impuestos en función de la capacidad económica de cada uno.
  • Principio de generalidad e igualdad: Todos los que tengan capacidad tienen que pagar.
  • Principio de progresividad: Cuanto más capacidad económica tengas más pagas.
  • Principio de no confiscatoriedad: nunca podrán exigirnos el pago de los impuestos con el total de nuestra riqueza (en España, existe un límite en el 60% en el IRPF)

Como el Estado español está dividido en Comunidades Autónomas y Entidades Locales, la Constitución establece una serie de premisas para que éstas reciban cierta autonomía, y es por ello que estas entidades pueden regular ciertos tributos. De esta manera, nos podemos encontrar con:

  • Impuestos estatales: Los impuestos que se guarda el estado para si, tanto en legislación como gestión son, entre otros: IRPF, IVA o Impuesto Sociedades.
  • Impuestos autonómicos: Existen dos tipos:
    • Propios: Regulación y ejecución total por parte de la Comunidad Autónoma (impuesto del juego o el impuesto sobre aprovechamientos cinegéticos que solo se aplica en Extremadura)
    • Cedidos: La regulación es estatal aunque la gestión autonómica, e incluso a veces regulación: Sucesiones o Impuesto sobre Transmisiones y Actos Jurídicos Documentados.
  • Entidades Locales: Son impuestos cuya regulación y gestión pertenece a las Entidades Locales: Ejemplos de éstos son el IBI o las Plusvalías municipales.

Existen, además de todos éstos, otros tipos de impuestos que se denominan especiales, y deben su nombre a que su aplicación de debe a consumos específicos de algún producto y que se suman al IVA. Estos impuestos son:

  • Impuesto sobre la cerveza.
  • Impuesto sobre el vino y bebidas fermentadas.
  • Impuesto sobre productos intermedios.
  • Impuesto sobre el alcohol y bebidas derivadas.
  • Impuesto sobre las labores del tabaco
  • Impuesto sobre Hidrocarburos

Estudiados de forma general (muy general) los tributos, paso a explicar como prometí el articulo 135, lo que fue y lo que es:

Antes de la reforma, la Constitución permitía al Estado emitir Deuda Publica (el Estado pide dinero a otros Estados para poder así financiarse y pagar sus gastos) sin límite alguno. Con la reforma, SÍ pone esos límites. Ahora cualquier emisión de deuda pública deberá estar aprobado por Ley (con sus respectivas votaciones en el congreso) y, además, la prioridad del pago de la deuda.

Es una explicación muy básica y sencilla, pero su fundamento total es complejo.

Una vez explicado ambos conceptos, paso a cerrar el Título VII, dando lugar en la próxima entrada a la Organización Territorial del Estado.

José Rey, Abogado

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