Teoría Jurídica del Delito. La culpabilidad

CulpabilidadSeguimos con el estudio de la Teoría Jurídica del Delito, dando paso al cuarto de los elementos que la componen: La culpabilidad.

En entradas anteriores estudiamos que para llegar a poder decir que existe delito debía existir una acción, típica y antijurídica. Ahora, además de todo ello, dicha acción debe ser “reprochable” al autor. Es decir, culpable. Pero, ¿en qué consiste esto?

La culpabilidad tiene que ver con la posibilidad de que el autor del delito hubiera podido actuar de otro modo y no lo hiciera. Es el reproche al autor por no haber omitido una conducta jurídica.

Para resolver esta categoría, tenemos que estudiar tres elementos distintos dentro de la culpabilidad: Si la persona era plenamente capaz de comprender la ilicitud del hecho (inimputabilidad), si la persona actúo conociendo tal ilicitud (error de prohibición), si el ordenamiento no le podía exigir actuar de otro modo (exigibilidad debida). Estudiaremos cada uno de estos elementos por separado:

  1. La inimputabilidad y sus causas:

La inimputabilidad comprende la capacidad que tiene una persona de saber que está realizando una conducta determinada o si su conocimiento de la realidad le permite conocerlo. Si una acción se realiza sin conciencia de ilicitud, podríamos estar ante una causa de inimputabilidad. Las causas son:

  • Anomalías o alteraciones psíquicas: enfermedades mentales que distorsionan la realidad y tienen un efecto directo con el delito cometido. La esquizofrenia o psicosis entrarían en esta categoría. No así la psicopatía, pues se considera que no afecta a la realidad efectiva de conocimiento del delito, y por tanto no excluye la culpa. En estos casos, aunque no se pueda aplicar una sanción por el acto cometido, el Código sí establece la adopción de las medidas de seguridad necesarias para el sujeto-autor.
  • Intoxicación plena: siempre y cuando no haya sido buscada por el autor (se emborrache para asesinar), esté íntimamente relacionada con el delito (la comisión del delito es justo en el momento de intoxicación plena) y sea una intoxicación tal, que anule las facultades psíquicas y el autor no tenga conciencia de lo que hace. Dicha intoxicación puede darse con alcohol o drogas tóxicas. Al igual que el anterior, en estos casos se aplicarán las medidas de seguridad consistentes en el internamiento en un centro de deshabituación o de desintoxicación
  • Menores de edad: Los menores de 14 años son inimputables por Ley. Aunque de esto ya hablaré en otra entrada.

 

¡Ojo! En los casos inimputabilidad tenemos que tener en cuenta que el tiempo de la realización del delito es básico para poder excluir la culpabilidad. La causa que provoca que se exculpe a alguien debe darse justo en el momento de la celebración del acto e, importante, no haber provocado dicho situación. Es la denominada “Actio libera en causa”,  cuando el sujeto antes de entrar en ese estado ha podido prever la comisión de los delitos bajo el mismo, ya sea manifestando su actitud de una manera dolosa o imprudente.

  1. Conocimiento de la antijuricidad de la acción.

Ya explique, cuando hable del error de prohibición, que existen errores vencibles e invencibles. Expliqué, que en los casos de errores de prohibición invencibles (una persona que realiza un delito sin saber que lo es y sin tener posibilidad de saberlo), entraban dentro de las causas de justificación.

Sin embargo, puede ocurrir que dicho error sea vencible (pudiera haber sabido que tal acción estaba prohibida), lo que ocurre aquí entonces sería una atenuación de la pena, puesto que no puede sancionarse igual al que conoce plenamente las consecuencias de un acto que al que no.

  1. Inexigibilidad de la conducta.

El Código entiende que, en la vida cotidiana, existen situaciones que no se pueden exigir a una persona razonablemente que actúa de una manera determinada. No podemos pretender mediante ley actos de heroísmo o kamikazes (culpar al que, viendo venir un coche de frente, no ayuda a la persona que tiene a su lado y ésta muerte, no debe de estar penado).

Es por ello que se recogen dos causas de inexigibilidad que excluyen la culpabilidad:

  • Miedo insuperable: Se trata de casos tan extremos de miedo, que el ordenamiento no puede obligar a una persona a no delinquir. Dicho miedo debe ser de tal magnitud, que le impida actuar con normalidad (el ejemplo de coche de arriba).
  • Encubrimiento entre parientes: Si dicho encubrimiento es para ocultar un hecho delictivo o alterarlo, siempre y cuando no haya ánimo de lucro en dicho ocultamiento. No cualquier pariente excluye la culpabilidad, solamente el cónyuge o análoga situación, ascendientes, descendientes y hermanos.

Hasta aquí la compleja categoría de la culpabilidad. Y digo compleja, puesto que en los Tribunales, probar estas situaciones a veces resulta muy complicado, dada las circunstancias de las mismas.

Dejo para una próxima entrada la última de las categorías, la punibilidad, que si bien es de corta explicación, tiene su matices.

José Rey, abogado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *