Omisión del deber de socorro

socorroTodos las personas tenemos la expectativa de ser ayudadas en determinadas ocasiones. Es lo que se denomina el derecho a la seguridad del que todos gozamos y, en caso de ser vulnerado el mismo, puede que nos encontremos con alguno de los delitos que el código cataloga, en el Título denominado “de la omisión del deber de socorro”, como delitos de omisión de socorro. Existen dos delitos, uno genérico y otro especial.

Pero antes de comenzar a explicar ambos casos, una matización. El artículo 450 del código también sanciona la omisión de del deber de socorro, y la diferencia entre los delitos que vamos a analizar hoy y éste es que, mientras que en los delitos de omisión del deber de socorro lo que se atiende es una circunstancia concreta derivada de un accidente donde pudiera haber heridos, una circunstancia peligrosa, o cualquier otra en la que se necesite auxilio, en el tipificado en el 450 lo que se castiga es la omisión del deber de evitar un delito.

Aclarado esto, pasaré a explicar los dos delitos que se recogen en este Título:

  1. Omisión del deber de socorro. El genérico, que puede cometer cualquier persona. Está recogido en el articulo 195 del código y comprende tres conductas:
  • Omisión del deber de socorro personal: Se castiga con multa de 3 a 12 meses al que no socorra a una persona desamparada y en peligro, cuando pudiera hacerlo sin poner en peligro su vida misma o la de terceros.

Conlleva por lo tanto una capacidad de acción, de poder actuar y no querer. La acción puede consistir, tanto en actos salvavidas (persona que caminando de espaldas se dirige a un precipicio y no se la avisa) como en actos instrumentales (persona que está tirada en el suelo sangrando y no se la lleva a un hospital o se llama a una ambulancia). 

En principio, si del peligro deriva un resultado, éste no será imputable al que omitió el socorro. Sin embargo, si el que omite el socorro tiene posición de garante (es el que “maneja la situación), puede atribuírsele dicho resultado por comisión por omisión (socorrista que no salva una vida pudiendo hacerlo). El delito de omisión del deber de socorro se comete, no obstante, independientemente de que el resultado se produzca o no. Es decir, si veo una persona desangrándose en el suelo y no hago nada, cometeré el delito de omisión del deber de socorro (aunque luego se salve en e hospital).

En este delito, caben algunas causas de justificación y atenuantes. Por ejemplo, en las primeras el estado de necesidad (veo a cinco personas muy grave y ayudo solamente a una) o error invencible como atenuante (si pienso que una persona en realidad no estaba necesitada de ayuda o no estaba en peligro y por ello no actúo).

  • Omisión de petición de socorro: se castiga con la misma pena que el anterior al que, pudiendo hacerlo, no llame a los servicios sanitarios para la prestación de ayuda cuando le resulte imposible prestarla el mismo (si veo que una persona está encerrada dentro de una casa en llamas, yo no puedo hacer nada pues no soy bombero, pero tengo la obligación de llamar a éstos).
  • Omisión de socorro a víctima de accidente: Es un agravante del deber de socorro cuando, la situación de riesgo y peligro para la víctima la he provocado yo por un accidente. En este caso, la sanción a aplicar dependerá de si el accidente es cometido por caso fortuito (prisión de 6 meses a 18) o por imprudencia (prisión de 6 meses a 4 años). Además, en este caso, sí es relevante el resultado que pudiera ocurrir del peligro creado, puesto que de resultar lesiones o, incluso, la muerte del accidentado, se podrá responder por imprudencia del delito cometido.
  1. Denegación y abandono de asistencia sanitaria: Es la modalidad agravada del delito de omisión del deber de socorro cuando el que tiene que prestar la ayuda es un facultativo médico.Es un delito especial, en tanto en cuanto el autor solo puede ser un facultativo médico. En estos casos, la sanción a aplicar es doble: en la mitad superior del delito anterior y, además, inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio por tiempo de seis meses a tres años.

Y hasta aquí los dos delitos existentes cuando se debe ayudar a una persona y no se hacer.

José Rey, abogado.

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