La antijuricidad. Estado de necesidad

NECESIDADSeguimos nuestro análisis a la Teoría Jurídica del Delito, y en concreto la categoría de la antijuricidad, con el estudio de la segunda de las causas de justificación que podemos encontrar en el Código Penal: el estado de necesidad.

Empezaremos su explicación con una definición, que aunque es opaca y difusa, con su explicación se entenderá mejor:

Es una situación mediante la cual, una persona, para evitar que se cause un mal propio o ajeno, el cual es actual o inminente, grave e inevitable, menoscaba otro Bien Jurídicamente Protegido cuyo daño no puede mayor que el que sea ha evitado. El ejemplo más claro de Estado de Necesidad es aquel en el que, incendiándose una casa, una persona empuja a otra para salir de la misma, provocando con su acción que la otra persona quede encerrada y él a salvo.

El origen del peligro creado puede derivarse de distintos focos, siendo esta una de las principales diferencias con las legitima defensa, que es siempre una agresión ilegítima de una persona contra otra. Aquí, el peligro puede ser un incendio, un naufragio, el ataque de un animal, etc. 

Dicho peligro, además, debe ser (al igual que la legitima defensa) inminente o actual. Debe ser grave y, además, no evitable.

Existen dos clases de estados de necesidad, dependiendo de si los bienes que entran en conflicto son iguales o desiguales en cuanto a valor jurídico (la vida tiene mas valor que el honor, por ejemplo). Así:

  • Estado de necesidad justificante: el mal causado es menor que el que se trata de evitar (provoco las lesiones de una persona salvando mi vida en un incendio). Esta acción es típica pero no es antijurídica, por lo tanto, no es contraria a derecho.
  • Estado de necesidad exculpante: el mal causado es igual al que se trata de evitar (provoco la muerte de una persona salvando mi vida en un incendio). Ésta acción, al ser el mal causado igual que el evitado, SI es antijurídica, aunque no es culpable (estudiaremos las causas de exculpabilidad en otra entrada).

El estado de necesidad que estudiamos hoy es el justificante, es decir, el que excluye la antijuricidad y, por tanto, se vuelve conforme a derecho. Éste está sometida a unos requisitos muy concretos:

  • Mal causado menor que el evitado: Puesto que, como hemos visto arriba, en caso de que fuesen desiguales, no sería una eximente completa de responsabilidad penal.
  • Conciencia y voluntad de evitar el mal: Al igual que en la legitima defensa, debe de obrarse sabiendo que se está ante una situación de peligro, que no puede hacerse otra cosa que menoscabar otro derecho y que es inevitable para evitar un mal mayor.
  • No haber provocado dicha situación: Es decir, la colisión entre Bienes Jurídicamente Protegidos no puede haber sido intencionalmente provocado por un sujeto. Queda fuera de este requisito las situaciones creadas por imprudencia, puesto que el resultado de necesidad no ha sido el querido por el responsable.
  • Ausencia de la obligación de sacrificarse: En caso de profesiones cuyo desempeño puede dar lugar a situaciones en las que se tiene que sacrificar a favor de otro bien, no cabe alegar estado de necesidad (los bomberos en un incendio). Dicha exigencia queda excluida, sin embargo, cuando el sacrificio es inútil (cuando el bombero no entra en una casa quemada y derrumbada, pues es seguro que no hay sobrevivientes).

Como en la legitima defensa, cumplidos estos requisitos, no hay antijuricidad, no se exige actuar conforme a derecho y, por lo tanto, no hay responsabilidad penal.

Existen dos casos complejos de estado de necesidad que los Tribunales han intentado solucionar:

  • Estado de necesidad putativo: Situación en la que un sujeto piensa estar en un estado de necesidad, aunque no lo está realmente. Pueden ocurrir varias cosas:
    • Inexistencia del estado de necesidad (al ver mucho humo en la cocina pienso que hay un incendio y escapo como puedo)
    • Posibilidad de no dañar otro Bien Jurídicamente Protegido sin ser consciente (existiendo efectivamente el incendio, y pudiendo salir por una puerta, salgo por otra en la que está otra persona llevado por el miedo)

En ambos casos, estaríamos ante un “error de prohibición”, ya estudiados cuando analizamos el tipo subjetivo, por lo que tendríamos que ver si dicho error es vencible o no para excluir la responsabilidad.

  • Hurto famélico: persona que hurta comida movido por un hambre insaciable. Antiguamente, se entendía este hecho como un estado de necesidad y, por lo tanto, exento de responsabilidad. Hoy, es mas difícil su aplicación, teniendo que cumplir requisitos que raramente se cumplen. Éstos son:
    • Acreditar el estado de necesidad (o como o fallezco)
    • Justificar haber acudido a instituciones de protección social previamente
    • Agotar todos los recursos necesarios, siendo el único restante el hurto.

Y hasta aquí, el estado de necesidad. Dejo para una tercera entrada la finalización de la antijuricidad, en la que hablaré del cumplimiento de un deber y el ejercicio legitimo de un derecho.

José Rey, abogado

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