Historia del derecho a la información

IDEATodo proceso de comunicación pública consta de tres elementos: emisor, receptor y soporte material, y todas ellas se han ido entremezclando durante las mas antiguas épocas para dotar a toda la sociedad de noticias y opiniones. Todas ellas, han ido evolucionando. Cuando antiguamente el emisor era una persona subida en un pedestal, hoy en día son los grandes medios de comunicación con sus grandes infraestructuras. Cuando antes el público asistente a la plaza eran los receptores de lo que ahí se hablaba, hoy en día somos todos nosotros delante de la televisión, radio o, más recientemente, teléfonos móviles inteligentes. Cuando antiguamente el soporte material por excelencia era la viva voz, hoy en día este elemente es el que mas cambios está generando sin duda alguna.

Y es que, el proceso de comunicación pública e informativa no ha parado de crecer a la par que las sociedades, siendo ésta una de las formas con las que los Gobiernos de turno de todas las épocas han procurado obtener o mantener el poder a toda costa. Pero, empezaremos desde un principio.

Las primeras manifestaciones del derecho de información dotan de la antigua Grecia, en las famosas ágoras, se formó el vocablo parresia, que es lo que hoy en día conocemos como libertad de expresión. Ya en dicha época comenzó a existir dificultades para la información, con las primeras censuras. Una de esas primeras limitaciones al derecho de la información fue la que consistió en ampliar el delito denominado como asebeiaa todas las manifestaciones públicas que explicasen fenómenos celestes o fuesen ateístas[1].GRECIA

Es ya en esta época en la que comienzan a rivalizarse los defensores de la libertades informativas (y de expresión) frente a los defensores de la censura y la utilización de la información como forma de poder. Las filosofías de Platón y Aristóteles son buena prueba de ello.

También en la antigua Roma comenzaron a existir los primeros brotes de los derechos que hoy describimos. Se crearon los que, hoy en día, podríamos denominar como periódicos o semanales: los Comentarrii Pontificium en los que el Santo Pontifice señalaba los actos mas relevantes de Roma para el deleite de sus ciudadanos[2].  Al igual que en Roma, durante las diferentes etapas del Imperio Romano, numerosos delitos se crearon para reprimir las libertades comunicativas.

ROMATras estas famosas épocas, nos encontramos con las sombras del Medievo, una época oscura en todos los sentidos. La nula alfabetización del pueblo hace que la ya creada prensa escrita solo tenga acceso a unos pocos, lo más ricos y poderosos, que en aquella época eran los clérigos y nobles. La comunicación en aquella época era, predominantemente, oral, siendo los más conocidos los juglares, artistas que con sus historias y juegos divertían a las sociedades a la par que las mantenía informadas de la actualidad de su entorno[3].IMPRENTA

Y tras años de oscuridad, llega la luz. En uno de los cambios más notables en cuanto a derecho a la información se refiere. Hablamos de la creación de la imprenta, comparable por su poder revolucionario con las Redes Sociales y los mass media hoy en día[4]. No obstante, le censura y el control de contenido por parte de las altas esferas del poder siguieron estando muy visibles, creándose nuevas formas de coacción informativa como la quema de libros o el sistema de licencias (mediante las cuales el Estado concedía las mismas a las impresoras para poder explotar el oficio)[5].

Y tras años de tensa calma, llega la época de las revoluciones, la época del auge de los pensadores ilustrados, la época, en definitiva, del lavado de cara de la sociedad y su despertar. La Revolución Gloriosa llevada a cabo en Inglaterra trajo consigo la primera de las declaraciones de derechos humanos tal y como la conocemos: la Petición de Derechos de 1628. Fue una época en la que, el derrocamiento del monarca (al menos, por el momento) da al Parlamento una herramienta que antes no poseía: la del debate.

Pero no fue la única de las revoluciones importantes, de esta manera, la Revolución americana crea sus primera declaración de derechos, incluyendo al derecho a la información y libertad de  expresión (Declaración del Buen Pueblo de Virginia de 1776), y tras la Constitución Americana de 1787, la 1º Enmienda cuatro años después: la libertad de imprenta y expresión.

La revolución francesa fue más que sino otra más de las revoluciones sociales que abogaban, entre otros muchos derechos y libertades, las analizadas hoy, positivándose el derecho de la libertad de expresión y las libertades informativas en todos ellos.

En esta época, numerosos son los pensadores que se posicionan a favor de la libertad informativa y de expresión, de los cuales destacaremos a los siguientes[6]:

–       Jhon Milton: Quizás, el primero de los pensadores que trato el tema. En su libro, Areopagitica: A speech of Mr. John Milton for the liberty of unlicensed printing to the Parliament of England[7],abordaba, en forma de crítica, el tema de la censura y el secuestro, defendiendo que: “Give me the liberty to know, to utter, and to argue freely according to conscience, above all liberties” (Dame la libertad de de saber, de pronunciar y de discutir libremente según mi consciencia sobre todas las libertades).  

–       Montesquieu: El cual abogaba por la aceptación de la pluralidad de ideas como condición indispensable para la paz del Estado.

–       Condorcet: El más radical de los pensadores ilustrados franceses de la época. Su idea de libertad informativa y de expresión es muy acorde con la actual.

Sin embargo, tal auge de las libertades informativas y de expresión (y de otras muchas) tuvieron una rápida respuesta estatal. El siglo XIX fue el siglo de las dictaduras y autocracias, volviendo con fuerza la censura y represión informativa y expresiva. Se volvía a la oscuridad medieval.

Todas estas libertades conseguidas y frustradas tienen un ejemplo histórico muy palpable: España. Analizaré las libertades de información y de expresión en España desde la creación de la imprenta como ejemplo ilustrativo de todas las democracias europeas para luego dar paso a la regulación española actual y, en concreto, a la información judicial, que es la que me interesa en este trabajo en próximas entradas. 

[1]Torres del Moral, Antonio y Navas Castillo, Florentina (2009). Encuadramiento terminológico y evolución histórica de las libertades informativas. Libertades Informativas, Pag. 20

[2]Torres del Moral, Antonio y Navas Castillo, Florentina (2009). Encuadramiento terminológico y evolución histórica de las libertades informativas. Libertades Informativas, Pag. 22

[3]Torres del Moral, Antonio y Navas Castillo, Florentina (2009). Encuadramiento terminológico y evolución histórica de las libertades informativas. Libertades Informativas, Pag. 24

[4]Correidoira y Alfonso, Loreto (2017): La compleja configuración de un derecho-libertad poliédrico, el derecho a la información. Referencias históricas, Revista de Derecho Político nº99 Pag. 41

[5]Torres del Moral, Antonio y Navas Castillo, Florentina (2009). Encuadramiento terminológico y evolución histórica de las libertades informativas. Libertades Informativas, Pag. 27 y siguientes.

[6]Torres del Moral, Antonio y Navas Castillo, Florentina (2009). Encuadramiento terminológico y evolución histórica de las libertades informativas. Libertades Informativas, Pag. 29 y ss.

[7]Milton, Jhon (1644): Areopagitica: A speech of Mr. John Milton for the liberty of unlicensed printing to the Parliament of England. Disponible en http://www.dartmouth.edu/~milton/reading_room/areopagitica/text.html

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